Viejos
Manuel (Zorion Eguileor) tiene que mudarse a la casa de su hijo Mario (Gustavo Salmerón) y la familia de éste después de que un terrible suceso acabe con la vida de su anciana mujer. Poco a poco, la realidad se impone: algo incomprensible ocurre con Manuel. Las voces que dice escuchar, las presencias con las que dice hablar. Lena (Irene Anula), la mujer de Mario, quiere echarle de la casa: está segura de que algo espantoso puede ocurrir. Solo Naia (Paula Gallego), la hija adolescente, está de su parte, pero incluso ella empieza a dudar a medida que los fenómenos extraños se suceden en torno a su abuelo, cada vez más perturbado. Es el verano más caluroso de la historia, ha empezado una cuenta atrás y ya es demasiado tarde para pararla.
Ver ahora
Acerca de
Madrid, España. Con la ciudad balanceando bajo olas de calor extremas y las autoridades recomendando precaución, Mario traslada a Manuel, su padre senil, a su casa. Pero vivir bajo el mismo techo con un padre agresivo y afligido sucumbir a la demencia es una tarea difícil. Y luego, como los síntomas de Manuel afectan su comportamiento y su vida cotidiana, Mario y su familia se dan cuenta de que otros octogenarios siguen un patrón sorprendentemente similar. Cada vez más, los ciudadanos de pelo blanco de la ciudad actúan raros, poniendo la vida de todos en peligro. ¿Hay más en la población envejecida que en el ojo? ¿Los ancianos sienten algo invisible al ojo sin entrenamiento de los jóvenes?
Detalles
Similares